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miércoles, 24 de junio de 2020

Necesitamos más de un ganador en COVID-19


Disponer de varias opciones con distintas especificidades permitirá administrar la más adecuada según individuo y situación

Europa, Madri+d / ciberpasquinero


Las diferentes características de nuestra respuesta inmune según la edad sugieren que debemos apostar por varias vacunas contra el SARS-CoV-2 en lugar de una sola.

La respuesta inmune contra los virus consiste en una serie de eventos en cascada que van escalando si el organismo no es capaz de controlar la infección rápidamente.

Primero, se moviliza el sistema inmunitario innato, cuyos representantes mayoritarios son los macrófagos, que desarrollan el mismo tipo de respuesta independientemente del agente infeccioso. Si no es suficiente para acabar con el patógeno, se moviliza el sistema inmunitario adaptativo o adquirido, mucho más sofisticado y dependiente del tipo de bacteria o virus. Los protagonistas de la respuesta inmunitaria adaptativa son los linfocitos, capaces de generar anticuerpos y memoria inmunológica.

Una vez que una persona ha pasado una infección, en su cuerpo quedan aproximadamente 100 linfocitos de memoria, que rondarán en la sangre y órganos, desarrollando inmediatamente una respuesta inmune específica si la persona vuelve a ser atacada por el mismo patógeno. Estas células de memoria van muriendo con la edad, más aceleradamente si la persona está sometida a estrés o a enfermedades crónicas.

A medio camino entre la inmunidad innata y la adquirida se encuentran dos tipos de células inmunes: las gammadelta (γδ) y las Natural Killer o NK. Estas células, aunque son inespecíficas y capaces de responder ante cualquier atacante, pueden desarrollar memoria respecto a los patógenos a los que han atacado. Los macrófagos, γδ y NK no reconocen una proteína específica del patógeno, sino más bien patrones moleculares de daño o estrés celular. Por el contrario, los linfocitos responden a una determinada proteína del patógeno. En los seres humanos existe una preponderancia del sistema inmune innato en niños (que aún no han desarrollado la inmunidad adaptativa) y ancianos (en los cuales esta se va "extinguiendo").

En este aspecto, una vacuna desarrollada contra una proteína concreta de un virus debería generar una respuesta inmune más robusta en jóvenes y adultos, mientras que una vacuna contra el virus completo podría ser más efectiva en niños y ancianos.

Mejor aportar que competir

A fecha de 16 de junio de 2020, el portfolio de vacunas en desarrollo contra COVID-19 es de 163, encontrándose en diferentes estados de desarrollo. La mayoría de estas vacunas han empleado una de las estrategias mostradas en la figura 1.

Estrategia de desarrollo de vacunas contra SARS-CoV-2. Nuria Campillo

En este momento 10 vacunas están siendo probadas en fases clínicas. Los requerimientos de cada una de las fases (figura 2) garantizan la eficacia y la seguridad de las candidatas y se encuentran reguladas por normas de la EMA, la OMS y la FDA.

Fases de desarrollo de una vacuna. Estado de los ensayos clínicos de las vacunas contra SARS-CoV-2. Mercedes Jiménez

Una de las más avanzadas es la de Moderna, basada en el ARN mensajero que produce la proteína spike (S) del SARS-CoV-2, responsable de la entrada en nuestras células mediante la unión con el receptor ACE-2 (enzima convertidora de angiotensina 2).

Otra de las vacunas es la desarrollada por la Universidad de Oxford, ChAdOx1 nCoV-19. Esta vacuna utiliza una versión atenuada de un virus que no es dañina para el ser humano pero causa infecciones en chimpancés, y ha sido modificada genéticamente para producir la proteína S del coronavirus.

Cansino Biological está desarrollando una vacuna parecida a la anterior, AD5-nCoV, que utiliza un virus no replicante que causa el resfriado común. Este vector transporta el gen de la proteína S de la superficie del coronavirus, con la cual se intenta provocar la respuesta inmune para combatir la infección.

Por último, Sinovac Biotech está desarrollando la vacuna PiCoVacc, que utiliza el virus SARS-CoV-2 inactivado químicamente.

Por qué necesitamos un podium compartido

En vista de lo anterior, el enorme esfuerzo realizado por investigadores y farmacéuticas para encontrar una vacuna eficaz contra COVID-19 no debe ser una carrera con un solo ganador.

El propio desarrollo de la enfermedad, compartido por otros SARS, provoca una exagerada potenciación de la respuesta inmune en individuos con un sistema inmunológico desgastado o menos eficiente (prevalencia de respuesta innata). Sin embargo, una vacuna, para que sea eficaz por un tiempo prolongado, debe desarrollar en el organismo una respuesta adaptativa, mayoritariamente la generada en adultos, no ancianos.

Por eso, el abanico de vacunas que estará disponible en el futuro podrá abarcar distintos grados de eficacia y permitirá conseguir una inmunidad de grupo suficiente para minimizar la transmisión y proteger a los más vulnerables.

La mejor vacuna debería proteger al personal sanitario, a los adultos con comorbilidades, ser eficaz para niños y ancianos, minimizando el efecto inmunopotenciador, y de rápida y fácil producción y almacenamiento. Disponer de varias opciones con distintas especificidades permitirá administrar la más adecuada según individuo y situación.

Factores como la estacionalidad y la diversidad geográfica, sanitaria y social han influido en la incidencia de la enfermedad y, por lógica, afectarán a la estrategia de la profilaxis.

En países tropicales se vacunaría en masa para proteger a la población más vulnerable. Sin embargo, en países con climas templados, con incidencia estacional, se inmunizaría a la población de más riesgo en periodos de baja transmisión, como ocurre con la campaña anual contra la gripe.

Por tanto, necesitaremos todas las vacunas candidatas que vayan cruzando la meta, y estar preparados para los nuevos retos que, en salud global, quedan por llegar.

miércoles, 17 de junio de 2020

Actividades humanas, causa de la degradación de los suelos



México, UNAM / ciberpasquinero

 El suelo es la base de la vida en el planeta, pues mantiene la biodiversidad de la flora y la fauna; además, puede mitigar brotes epidémicos en las poblaciones humanas, afirmó Silke Cram Heydrich, investigadora del Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM.
A pesar de su importancia, en el mundo se viven procesos acelerados de erosión, compactación y degradación de los suelos; en la actualidad, "cualquier actividad humana tiene efecto sobre ellos", subrayó.
Si los destruimos, también lo hacemos con la biodiversidad, y los efectos son catastróficos; de igual manera, este daño ocurre en las ciudades. 
"Se ha encontrado una relación entre la biodiversidad en las urbes y la salud humana, y si una persona está sana, resistirá y tendrá mayor resiliencia ante enfermedades", señaló la también secretaria Ejecutiva de la Reserva Ecológica del Pedregal de San Ángel (REPSA).
A propósito del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, que se conmemora el 17 de junio, Cram Heydrich remarcó que tan solo el cambio de uso de suelo, que inicia con una deforestación y la sustracción de la cobertura vegetal original para empezar a hacer otra actividad, conlleva un proceso de degradación, y de acuerdo con el manejo que se le otorgue, será el grado de severidad.
"La urbanización nos ha alejado de la tierra; quienes vivimos en las metrópolis nos perdemos y desconectamos de la naturaleza, por ello hay que voltear a ver los suelos dentro de esos entornos, no sólo como un bien urbano, sino como suelo de conservación y recurso natural".


Desertificación

De acuerdo con la ONU, la desertificación es la degradación de la tierra en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas; es causada fundamentalmente por la actividad humana y las variaciones climáticas, y se debe a la vulnerabilidad de los ecosistemas de zonas secas (que cubren un tercio de la superficie del planeta), a la sobreexplotación y uso inadecuado de la tierra.
"La pobreza, la inestabilidad política, la deforestación, el sobrepastoreo y las malas prácticas de riego afectan negativamente a la productividad del suelo", afirma el organismo internacional.
Este fenómeno ocurre en gran medida por el crecimiento de la población, particularmente la urbana, que además de requerir mayor espacio para vivienda, intensifica la demanda de tierra para producir alimentos, forrajes y fibras textiles, por lo que este año el tema de la efeméride propuesto por la ONU es "Alimentos. Forrajes. Fibras. Producción y consumo sostenibles".
En esta ocasión se centra en cambiar el modo de producción y el consumo incesantes de la humanidad, pues la salud y productividad de la tierra cultivable disminuye, y su situación empeora con el cambio climático.
La Convención de las Naciones Unidas para Combatir la Desertificación (UNCCD, por sus siglas en inglés) manifestó que para contar con tierras productivas suficientes para satisfacer las necesidades de 10 mil millones de personas en 2050, es necesario modificar nuestro estilo de vida. Su secretario Ejecutivo, Ibrahim Thiaw, dejó en claro que "para contribuir a la protección y restauración de las tierras debemos elegir mejor lo que comemos y la ropa que usamos".
Según las cifras más recientes de las Naciones Unidas, hoy en día más de dos mil millones de hectáreas de tierras anteriormente productivas se encuentran degradadas.
Además, se ha transformado el uso de más del 70 por ciento de los ecosistemas naturales, y en 2050 la cifra podría alcanzar el 90 por ciento. En 2030, por ejemplo, la producción de alimentos requerirá otros 300 millones de hectáreas de tierra, y no sólo ese sector, sino que las industrias del vestido y del calzado utilizarán 35 por ciento más de terreno, es decir, más de 115 millones de hectáreas.

Maestros temen regresar a clases presenciales: encuesta

Aunque el ciclo escolar está terminando, ahora a medida que las restricciones impuestas para evitar contagios por coronavirus se están levantando, muchos educadores y familias se enfrentan a la pregunta:
 ¿Y ahora? ¿Qué sigue? ¿Qué pasará cuando regresemos a clases?


México, ITESM / ciberpasquinero

Para descubrir qué opina la comunidad académica, Education Week encuestó a cerca de 2 mil maestros, 477 directores y 446 líderes de distrito. El estudio reveló puntos clave incluyendo qué sucederá con aquellos alumnos que tengan problemas de salud, ¿regresarán a clases presenciales o deberán continuar las clases remotas?

El panorama es incierto. 
En México, los casos de contagiados por COVID-19 siguen aumentando, y en Estados Unidos se pronostica llegar a 200 mil muertos para septiembre. Ante esta situación toca a las instituciones debatir si es mejor continuar las clases en línea o reabrir sus puertas.

Nerviosismo ante la reapertura de los centros educativos
Ante la posibilidad de volver a las clases presenciales tras la cuarentena, el 65 % de los maestros creen que las escuelas deben permanecer cerradas para evitar más contagios. 
Por el contrario, el otro 35 % restante creen que deberían abrir ya que ayudaría a regresar más rápidamente a la normalidad. 
Los que más apoyan la reapertura son los maestros y directores de bachillerato que aquellos con alumnos de niveles primaria y preescolar. 
Además, aquellos que no tienen personas cercanas con problemas de salud son más propensos a buscar la reapertura, según reveló la encuesta.

Estados Unidos
Aunque en el caso de Estados Unidos, la posibilidad de reabrir las escuelas varía de estado a estado. 
En Hawái, por ejemplo, casi la mitad de los directores tienen cerca de 55 años o más, mientras que en Illinois sólo el 9 % está en ese rango de edad. 
En general, el 9 % de los encuestados tienen 65 años o más, población que se considera como de  más riesgo. 
Este escenario también hace que los distritos escolares tengan que pensar en planes personales para proteger a los educadores de la tercera edad y atender escasez de personal en caso de que muchos no puedan regresar.
Aunado a la edad, 1 de cada 3 educadores contestaron que tienen problemas médicos que los pone en riesgo ante el virus. Más específicamente, el 36 % de los maestros, directores y líderes del distrito confesaron contar con una condición física asociada con los efectos del coronavirus. Además, el 69 % informaron que un familiar cercano son población de riesgo.

Muy preocupados
Education Week también reveló que el 76 % de los encuestados están "algo o muy preocupados" por las consecuencias que podría traer para su salud tener clases presenciales en otoño. 
Este porcentaje cambia según la zona, en zonas urbanas el 34 % de los educadores están preocupados ante esta posibilidad, pero sólo el 22 % de los maestros en zonas rurales. 
Este porcentaje se ve afectado por el número de maestros en riesgo (35 % versus 21 %).

Deserción docente pospandemia
Otro problema que enfrenta el sector educativo es que muchos docentes están considerando abandonar la profesión por la pandemia. Pero este porcentaje es engañoso, ya que aunque 1 de cada 5 maestros piensan abandonar las aulas, el 38 % de ellos ya consideraban retirarse antes de que sucediera la cuarentena.
El impacto que tuvo el coronavirus se ve reflejado en el hecho de que un 12 % de los encuestados no pensaban abandonar la profesión antes de la pandemia pero ahora lo están reconsiderando, provocando una rotación de maestros muy grande. 
De estos, el 79 % confiesa que parte de su decisión se basa en que tienen a algún ser querido con una condición que los pone en riesgo, por lo que no los quieren arriesgar.
Esta rotación de educadores presenta un riesgo para los distritos escolares ya que muchos pueden tener recortes presupuestarios que podrían conducir a no reemplazar a esos maestros y a despedir a otros.

¿Cómo será el regreso a clases, presencial, en línea o híbrido?
Aunque el cambio al aprendizaje virtual ha frustrado a muchos maestros, comentan que el cambio los obligó a aprender nuevas habilidades tecnológicas y métodos de enseñanza para llegar a los estudiantes de manera más efectiva. 
Ante los retos de la enseñanza en línea, los docentes que participaron en la encuesta confesaron que se sienten menos efectivos en esta modalidad pero esta no es una razón para pensar en renunciar, incluso si el regreso a clases en otoño es virtual.
Está claro que las interacciones en persona son clave en la educación y ayudan a los maestros a sentirse más motivados y efectivos, pero el nivel de productividad depende del rol. El 82 % de los docentes contestaron que trabajan mejor en las escuelas, comparado con un 64 % de los líderes del distrito.

Un buen plan
A pesar de la incertidumbre, la posibilidad de regresar a clases los educadores se mantienen positivos. El 80 % confían que el mismo porcentaje de sus colegas regresarán a sus aulas el siguiente ciclo escolar, incluso si las clases no son presenciales o son híbridas.
La encuesta reveló fue que el 24 % de los educadores no piensan regresar si no hay un buen plan para implementar medidas de distanciamiento social efectivas. 
Sin embargo, el 35 % creen que estas medidas sólo harán más difícil que los estudiantes regresen, lo que provocaría implementar soluciones como sesiones dobles o más trabajo para los docentes.
Tras la implementación a nivel mundial de la enseñanza remota de emergencia,  es normal pensar que la educación en tiempos de coronavirus es un maestro interactuando por medio de herramientas como Zoom con sus alumnos pero este no es siempre el caso. 
Según la encuesta, 48 % de los participantes contestaron que sus clases se llevan a cabo a través de videoconferencias en vivo donde pueden hablar con los alumnos y estos tienen la oportunidad de interactuar con sus compañeros. 
Este tipo de participación se ve afectado por los niveles educativos. El 56 % de los docentes de primaria tienen clases en vivo, mientras que sólo el 40 % de maestros de secundaria y un 38 % de bachillerato lo hacen.
El estudio también reveló que entre los docentes que sí tienen clases en vivo, el 59 % dedica una hora o menos en hacerlo, ya que tratan de ajustarse a la disponibilidad de los padres y no abrumarlos. 
Algunos directores de distrito incluso pidieron a las escuelas que no se enseñen ningún material nuevo ya que muchas familias no cuentan con las capacidades docentes para administrar la enseñanza en el hogar.

Brecha digital y problemas de comunicación
En cuanto a la comunicación entre directores con maestros, familias y estudiantes, según Education Week menos de la mitad lo hace diariamente. 
Para ser específicos, 47 % de los directores interactúa todos los días con los alumnos y sólo el 17 % lo hace con las familias, cosa que hacían de manera frecuente cuando las escuelas estaban abiertas.
Uno de los puntos clave de la encuesta fue la participación de los estudiantes. Para el  76 % de los maestros encuestados, la participación de los alumnos ha ido disminuyendo. 
Esto puede provocar erosión académica, especialmente para aquellos alumnos de escasos recursos ya que pueden no tener acceso a las herramientas necesarias para continuar sus clases y comunicarse con los maestros. 
Además, dedican menos tiempo a sus clases, sólo una o dos horas, una hora menos de lo que los educadores reportan que invierten en ellos. Por su parte, los docentes también reportan que la poca participación provoca que ellos enseñen menos contenido nuevo.

Uso de herramientas para el aprendizaje en línea
El último punto que aborda la encuesta es si la videoconferencia es la principal herramienta que usan los educadores, especialmente aquellos de ciencias, matemáticas, lenguaje y arte. 
El 72 % de los encuestados creen que es una manera efectiva de enseñar ciencias, otro 63 % que es una buena forma de enseñar lenguaje y arte un 57 % confirman que les sirve para enseñar matemáticas.
Aunque las videoconferencias no son las únicas herramientas que utilizan. En el caso de ciencias, hacen experimentos con materiales caseros. Con lenguaje y arte, utilizan plataformas como Google Docs o Word Online y el uso de videos pregrabados es otro método que utilizan los maestros de matemáticas.
Debido a que aún no se tiene una vacuna y parece que el COVID-19 seguirá presente en otoño, las escuelas tienen que tomar en cuenta todos estos factores a la hora de pensar abrir sus puertas y, sobre todo, cómo lo harán. 
Es fundamental cuidar la salud y bienestar no solo de los estudiantes sino también del profesorado y personal. 
Plantear soluciones y alternativas para aquellos maestros que temen enfermarse o contagiar a sus familiares y cuidar especialmente a aquellos que son vulnerables al momento de planear el siguiente ciclo escolar y el enfoque que tendrá.

sábado, 13 de junio de 2020

Proteínas desordenadas contra el SARS-CoV-2, causante de la Covid-19

Actúan como el software que controla una fábrica informatizada, como un único elemento capaz de realizar múltiples funciones. 


Europa, CSIC /  ciberpasquinero

Un proyecto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) busca desentrañar las proteínas más desconocidas del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la Covid-19. 
Son las denominadas proteínas desordenadas, que son más versátiles que las proteínas comunes y pueden interactuar con muchas de ellas. 
Por ello tienen una mayor influencia en las redes reguladoras que determinan la actividad de las células. 
Mediante estas proteínas desordenadas, el virus tiene mayor capacidad de alterar las redes internas de las células que infecta. Conocer este tipo de proteínas puede servir para identificar nuevas formas de atacar al coronavirus para bloquear la infección.
Como estas proteínas desordenadas no son "visibles" por las técnicas habituales (cristalografía de rayos X o microscopía crioelectrónica), un equipo del Instituto de Química Física Rocasolano (IQFR-CSIC) utilizará la espectroscopía de resonancia magnética nuclear (RMN). 
El estudio se realizará en el Laboratorio Manuel Rico, que forma parte de la Infraestructura Científica Técnica Singular para RMN Biomolecular. El proyecto está financiado por el ISCIII y el Ministerio de Ciencia e Innovación.
"Normalmente, las proteínas comunes adoptan una estructura rígida y bien definida que es esencial para su función biológica", explica el investigador del CSIC Douglas V. Laurents, del IQFR-CSIC, que dirige el proyecto junto a su colega del mismo centro Miguel Mompeán. 
"Por ejemplo, una enzima es una proteína que tiene un "sitio activo" exquisitamente ordenado para catalizar reacciones bioquímicas. Es esta estructura tridimensional, este ordenamiento espacial de sus átomos, lo que permite que una enzima concreta lleve a cabo una reacción bioquímica y no otra. Los anticuerpos son también proteínas con estructuras bien definidas, en cuya superficie se produce el reconocimiento específico de los antígenos presentes en bacterias o virus. Esta visión de proteínas bien estructuradas asociadas con funciones concretas ("una estructura, una función") dominó el campo hasta el cambio de siglo XX/XXI", añade Mompeán.

Mayor versatilidad
El investigador explica que, en los últimos veinte años, sin embargo, ha quedado claro que existe otra clase importante de proteínas que están intrínsecamente desordenadas, que carecen de una estructura bien definida. Esta falta de estructura les otorga una mayor versatilidad, superando el problema de "una estructura, una función" y permitiendo la interacción con múltiples proteínas. Esto las convierte en elementos esenciales de las redes reguladoras en eucariotas (como las células humanas).
"Como metáfora, uno puede pensar en proteínas comunes, que son bien estructuradas, como tanques, submarinos y cazas de la Segunda Guerra Mundial: cada uno tiene una forma dura especialmente adecuada para su función concreta en un ámbito concreto (tierra, mar o aire)", detalla Laurents.
"En cambio, las proteínas desordenadas actúan como el software que controla una fábrica informatizada, como un único elemento capaz de realizar múltiples funciones. Debido a esta versatilidad, no es sorprendente que los virus eucariotas también tengan proteínas intrínsecamente desordenadas, de las que se sirven para promover su replicación o hackear las redes regulatorias o defensas de la célula huésped", añade.

El coronavirus SARS-CoV-2 está constituido por alrededor de unas 30 proteínas, la mayoría de las cuales son proteínas con una estructura (y, por tanto, función) bien definida, que ya han sido determinadas prácticamente en su totalidad por cristalografía de rayos X o microscopía crioelectrónica. 
Sin embargo, las proteínas desordenadas restantes no pueden estudiarse por estos métodos, lo que supone un impedimento para la caracterización completa del SARS-CoV-2 y un importante vacío de conocimiento, dado que el número limitado de proteínas que componen el virus sugiere que todas pueden representar importantes dianas terapéuticas.
Afortunadamente, la espectroscopia de resonancia magnética nuclear (RMN) permite la caracterización de este tipo de proteínas. 
Mediante potentes imanes y pulsos de radio podemos mirar a los núcleos atómicos que conforman las proteínas. Esta mirada penetrante permite extraer información sobre la conformación y dinámica de las proteínas.
"El objetivo no es únicamente aumentar nuestra comprensión de cómo funciona el virus, sino también usar el conocimiento generado para guiar el desarrollo de moléculas que actuarán como "parches de software" para impedir que las proteínas víricas desordenadas interactúen con las nuestras", concluyen Laurents y Mompeán.



viernes, 12 de junio de 2020

Corpus diocesano a puerta cerrada; transmisión por redes sociales



Jalisco / ciberpasquinero

Tras agradecer la solidaridad, la comunicación directa y fluida que ha habido con la iglesia católica, el mandatario jalisciense afirmó que se valora en conjunto la ruta que sigue para los siguientes días y agradeció la disposición de la Iglesia para acordar que el corpus diocesano se celebre a puerta cerrada.
 El Gobernador del Estado, Enrique Alfaro Ramírez, se reunió este jueves con el Cardenal de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, para hablar sobre la situación epidémica del Covid-19 y evaluar los pasos a seguir.
"Sabemos que hay una presión de la gente que busca tener la posibilidad de regresar a profesar su fe, de poder renovar la esperanza en estos espacios tan importantes para el espíritu. Queremos expresar que estas decisiones que se han tenido que tomar no son por gusto ni por el gobierno, ni por la iglesia católica, que estamos cuidando la vida y la salud de todos", dijo Alfaro Ramírez.
Por su parte, el prelado tapatío reconoció la apertura al diálogo por parte del gobierno del Estado con las iglesias y el respeto que siempre ha mostrado a la profesión de la fe en la entidad.
Este año 2020 el Corpus Christi, también conocido por muchos como el Día de las Mulas se celebra este jueves 11 de junio, pero desde hace años en Jalisco la conmemoración es el siguiente sábado cuando realizan una misa encabezada por el Arzobispo, normalmente suele ser en el Expiatorio, para salir en procesión con el Altísimo, rumbo a la Catedral de Guadalajara.

En familia desde los hogares
Sin embargo, en esta ocasión por la pandemia del Covid-19 las circunstancias son diferentes, por lo que el llamado del Arzobispado de Guadalajara a los feligreses, es a vivir esta fecha con intensidad, en familia y desde sus hogares.
Habrá una misa a puerta cerrada encabezada por el Arzobispo de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, que será transmitida a través de redes sociales.
En algunas regiones del país, sobre todo en la zona centro, este jueves de Corpus Christi también es conocido como el Día de las Mulas, y es tradición vestir a los niños pequeños de indígenas y llevarlos a misa para pedir favores.

Por el bien de la salud
"Reconocer y agradecer señor Gobernador por el bien de la salud y de la vida de los jaliscienses. Particularmente, a mis hermanos obispos de la provincia de Guadalajara que tienen sus diócesis en Jalisco o que estando en otra sede de otro estado, tienen también municipios del Estado de Jalisco, ellos también han estado pendientes del diálogo que mantenemos y de las decisiones que se han tomado", puntualizó el Cardenal.
El mandatario jalisciense reconoció la solidaridad, la comunicación cercana y fluida que han tenido las iglesias católicas para acatar las disposiciones sanitarias.
El alcalde de Guadalajara, Ismael del Toro, también externó su reconocimiento a las decisiones y acciones que está tomando la iglesia católica en la entidad.


lunes, 8 de junio de 2020

Confinamiento evitaron millones de muertes


Europa, SiNC / ciberpasquinero

Las llamadas "intervenciones no farmacológicas" contra la COVID-19, como confinamientos, no solo han sido un éxito a la hora de controlar la pandemia, sino que evitaron millones de muertes solo en Europa. Son las principales conclusiones de un estudio publicado este lunes en la revista Nature por los modelizadores del Imperial College de Londres (Reino Unido) a partir de datos de once países, entre ellos España.

"Los confinamientos tuvieron un efecto muy significativo e hicieron caer Rpor debajo de 1 en todos los países analizados", resumía el coautor del estudio Samir Bhatt en una rueda de prensa telefónica a la que ha tenido acceso SINC. Esto quiere decir que la transmisión del SARS-CoV-2 se redujo lo suficiente como para frenar su extensión.

Las modelizaciones utilizaron las muertes observadas en once países europeos —entre ellos, Reino Unido, España, Italia, Alemania y Bélgica— para estimar la transmisión ocurrida semanas antes, representada por el ya famoso número reproductivo básico R , que representa el número medio de casos que genera cada infectado.

En el caso de España, las muertes evitadas oscilarían entre las 360.000 y las 540.000, aunque el valor más probable estaría alrededor de las 450.000

 

Según sus resultados, unos tres millones de personas habrían muerto por COVID-19 hasta el pasado 5 de mayo en los países estudiados. En el caso de España, las muertes evitadas oscilarían entre las 360.000 y las 540.000, aunque el valor más probable estaría alrededor de las 450.000.

"Un número enorme que no tiene en cuenta el efecto del colapso de los sistemas sanitarios", según Bhatt. "Nuestro trabajo muestra que estos once países han controlado la epidemia gracias a las medidas, algo que no habría sucedido de no haberlas tomado".

Mucho camino por recorrer

El modelo también estimó que, para entonces, entre 12 y 15 millones de personas se habrían infectado. Esto, que supone una prevalencia de entre el 3 y el 4 %, cuadra con los estudios de seroprevalencia realizados. De hecho, en el caso de España, el 5,5 % calculado por los investigadores del Imperial College es muy similar al 5,2 % que reveló la segunda ronda del estudio ENE-COVID-19.

A pesar del éxito de las medidas, o más bien debido a él, los autores advierten de que todavía queda mucho camino por delante. "Estamos solo al principio de la pandemia y muy lejos de la inmunidad de grupo. Las probabilidades de que haya una segunda ola [si se vuelve al escenario inicial] son muy reales", aseguró Bhatt. Por eso, los investigadores inciden en que se debe considerar "cuidadosamente" las intervenciones necesarias para seguir manteniendo la transmisión bajo control.

"Estamos solo al principio de la pandemia y muy lejos de la inmunidad de grupo. Las probabilidades de que haya una segunda ola son muy reales", aseguró Bhatt

 

El modelo no está exento de limitaciones. En primer lugar, utiliza las muertes reportadas, cuando las cifras de excesos de muertes han mostrado en países como España que este dato no es perfecto. Para compensarlo, los investigadores aseguran que han tenido en cuenta escenarios en los que los fallecidos eran infrarreportados.

Además, el modelo asume que cada medida tuvo el mismo efecto en todos los países, cuando en realidad los confinamientos no fueron igual de efectivos en todas partes. "No podemos estimar si se podría haber mantenido un mejor equilibrio entre las medidas y la vida de la gente ni cómo, solo que las intervenciones realizadas tuvieron un alto impacto y salvaron vidas", concluye Bhatt.

Pero, ¿qué medidas son mejores?

Otro estudio publicado también ayer en Nature sí analizó la efectividad de varias de estas medidas a la hora de frenar la curva. "Quisimos medir cómo afectó cada una directamente, para que la sociedad sepa cuáles son mejores contra la pandemia", resumía el investigador de la Universidad de California en Berkeley (EE UU) y coautor del estudio, Solomon Hsiang.

Para ello los investigadores estudiaron datos de más de 1.700 intervenciones en China, Corea del Sur, Italia, Irán, Francia y Estados Unidos. Emplearon las tasas de infecciones diarias de SARS-CoV-2, las definiciones de caso y los tiempos en los que se implantaron las medidas de contención hasta el 6 de abril.

Según Hsiang, autor de un segundo estudio, el cierre de negocios, el autoaislamiento en hogares y las medidas de distanciamiento físico fueron "sumamente efectivas"

 

Los resultados mostraron que de media, sin medidas, la tasa de crecimiento de casos hubiera sido del 38 % al día, "lo que implica que los casos se habrían doblado cada dos días", en palabras de Hsiang.

Estas medidas combinadas evitaron, según los autores, 62 millones de casos confirmados. O, si tenemos en cuenta que la detección nunca es perfecta, unos 500 millones de infecciones. Por eso, Hsiang llega a la misma conclusión que sus colegas del Imperial College.

Según Hsiang, el cierre de negocios, el autoaislamiento en hogares y las medidas de distanciamiento físico —comúnmente resumidas con el término 'confinamiento'— fueron "sumamente efectivas".

Por el contrario, las restricciones a la hora de viajar tuvieron "resultados mixtos" alrededor del mundo. En cuanto al cierre de colegios, el investigador aseguró no haber encontrado "evidencias fuertes de que redujera la transmisión del virus". Aun así, advierte de que es necesario investigar más en este sentido antes de tomar cualquier decisión política.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.
 

¿Estaban preparados los centros educativos para el salto digital?

La situación anterior al confinamiento revela la carencia de formación del profesorado en TIC y apunta a que la tecnología motiva al alumnado en el proceso de aprendizaje


España, Madrimasd / ciberpasquinero

La Universidad Rey Juan Carlos (URJC) ha participado en el V Estudio sobre el uso de las TIC en la Educación de BlinkLearning. 
En la quinta edición de este informe anual se han recabado datos de en un total de 3.268 docentes de España, México, Colombia, Perú y Argentina, abarcando toda la tipología de centros y etapas educativas. 
El objetivo principal del estudio es conocer el uso de la tecnología en el aula de los países participantes: dispositivos más utilizados, principales retos y dificultades encontradas en el uso de las TIC, ventajas en el proceso de enseñanza y aprendizaje, actitud y motivación ante las TIC o el nivel de formación en estas tecnologías.
Aunque este estudio no estaba destinado a analizar las consecuencias del confinamiento generado por la COVID-19 –los datos se recogieron en octubre y noviembre de 2019- supone la antesala de la pandemia. 
Como se indica en la web de BlinkLearning, el informe "es una radiografía que muestra en qué estadio de digitalización se encontraban los centros educativos de los países encuestados en el momento de tener que pasar a la modalidad de clases online".
Las principales conclusiones que se extraen de ese estudio revelan que la tecnología motiva al alumnado porque es un recurso familiar para ellos tanto antes como durante el confinamiento. 
"Sobre todo, el uso del móvil parece ser el recurso más utilizado, no sólo para comunicarse si no también para acceder a la información y como ventana al mundo", señalan Marta Gómez, profesora e investigadora del área de Teoría e Historia de la Educación, y Jesús Paz-Albo, profesor e investigador del área de Didáctica y Organización escolar de la URJC, colaboradores ambos del estudio liderado por BlinkLearning.
El uso de las TIC supone una ventaja para los estudiantes porque les permite acceder a un mayor número de contenidos y recursos. 
El 40% de los docentes encuestados afirma que las TIC fomentan el aprendizaje autónomo. "En este sentido, profesores y alumnos, desde sus hogares, hemos tenido que aprender y desarrollar de manera autónoma conocimientos y competencia digital", subrayan los investigadores de la URJC. 
Sin embargo, este informe pone de manifiesto que la formación del profesorado en TIC era una carencia clara antes del confinamiento por la pandemia de la COVID-19. 
"Por esto, los docentes quizá hemos tenido la sensación de mayor carga de trabajo, pues a las tareas y quehaceres que generalmente tenemos que hacer, le hemos tenido que sumar el aprender a marchas forzadas a utilizar recursos y herramientas digitales, a configurar exámenes online, realizar videoclases, etc."

Retos de la educación para los próximos cursos

El V Estudio sobre el uso de las TIC en la Educación también ofrece una visión general del estado de la enseñanza en relación con aspectos como la evaluación de la actividad y calidad docente, las metodologías de aprendizaje activo más utilizadas, la percepción del trabajo docente y la motivación tanto del profesorado ante la docencia como del alumnado frente el aprendizaje.
Concretamente en España, los mayores retos a la hora de introducir la tecnología en el aula son, en este orden, la formación del profesorado, los problemas de conectividad (los encuestados manifestaron que tanto antes como ahora impedía el buen desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje) y la carencia de dispositivos suficientes.
Respecto a la percepción del trabajo del docente, la gran mayoría de los participantes consideran que se sienten valorados por la sociedad, aunque no lo suficiente, y resaltan como elementos importantes para mejorar la práctica educativa, la disminución de la ratio y el trabajo en equipo con otros compañeros. 
"Tras el confinamiento por la COVID-19, sería interesante conocer si se les está valorando lo suficiente al tener que enseñar de manera remota", apuntan Marta Gómez y Jesús Paz-Albo.
La motivación del alumnado y el profesorado se considera otro de los retos para mejorar la educación a nivel general en los próximos cursos. 
Para los docentes, el principal cambio en los intereses de los estudiantes se atribuye al uso Internet, desde las redes sociales a la información en la nube, siendo el móvil el dispositivo más utilizado, invirtiéndose así la tendencia de ediciones anteriores en las que la pizarra digital y el portátil eran los más utilizados.

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jueves, 4 de junio de 2020

El aislamiento social afecta al bienestar de humanos y de otros mamíferos



Europa, Madrimasd / ciberpasquinero

El aislamiento social afecta al bienestar de humanos y de otros mamíferos
Según una revisión de estudios realizados en animales, desde monos hasta ratones, la ausencia prolongada de interacción social puede no solo perjudicar la salud mental, sino también aumentar el riesgo de mortalidad
El entorno social en cualquier momento de nuestra vida condiciona nuestras experiencias vitales y también nuestra salud. 
Esta influencia no es exclusiva del ser humano. 
En el reino animal, decenas de especies comparten la necesidad de interacción social para sobrevivir.
En un estudio publicado en la revista Science, un equipo internacional de científicos ha querido comprobar cómo afecta a la salud y al riesgo de mortalidad el distanciamiento social, y para ello ha revisado la literatura científica sobre estos factores sociales en el bienestar de otros mamíferos, desde roedores, delfines, caballos hasta primates no humanos.
"Los humanos somos animales sociales, por lo que para comprender cómo nuestros entornos sociales afectan a nuestra salud, podemos mirar a otros animales con los que compartimos una historia evolutiva", explica Noah Snyder-Mackler, autor principal del trabajo e investigador en el Centro de Evolución y Medicina de la Universidad del Estado de Arizona de EE UU.
Los investigadores decidieron centrarse en los estudios sobre animales porque la sociedad humana actual ha introducido otros factores sociales que influyen en la salud, como son el acceso a la atención médica y el cuidado de la alimentación. 
"Estas variables en realidad dificultan la identificación de si la adversidad social causa mala salud y de qué manera", añade el científico.

Cómo afecta a la salud el aislamiento

El estudio revela que las relaciones e interacciones sociales pueden alterar la fisiología animal, el riesgo de enfermedad y la esperanza de vida, y confirma que el aislamiento social está asociado con un mayor riesgo de mortalidad, como ya se había demostrado en estudios en humanos. 
De hecho, esta fue una de las razones que empujó al Reino Unido a crear en 2018 una estrategia contra la soledad.
"Sabíamos que uno de los indicadores más fuertes de todas las causas de mortalidad, incluso por encima de beber y fumar, es estar socialmente aislado", corrobora Snyder-Mackler. 
Con su estudio, el investigador demuestra que este vínculo entre el aislamiento social y la mortalidad se encuentra en todo el reino animal de manera "sorprendentemente" similar.
"Los animales que están menos conectados socialmente tienden a vivir vidas más cortas en todos los ámbitos", apunta el científico estadounidense, que junto a sus compañeros trató de entender la razón. 
"Una hipótesis es que estar conectado socialmente significa tener un entorno más predecible y menos estresante. Y sabemos que el estrés puede afectar negativamente al sistema inmunitario", recalca.
Estos resultados coinciden con las actuales medidas de distanciamiento social para evitar la propagación de contagios por SARS-CoV-2. 
"No quiero deducir que este distanciamiento social vaya a afectar drásticamente la salud y la supervivencia, pero ciertamente está afectando a la salud mental", dice el científico.
Sin embargo, los investigadores consideran que, en este caso, los efectos negativos de la cuarentena serán superados por el impacto positivo que tiene la disminución de las infecciones. 

El equipo también recomienda mantenerse conectado.

"Aunque no se pueda estar físicamente con amigos y familiares, se puede hacer virtualmente. Llame a sus abuelos, haga videollamadas a su familia, envíe mensajes a sus amigos. Estas conexiones están profundamente arraigadas en nuestra historia evolutiva y pueden protegernos de las consecuencias negativas para la salud provocadas por tiempos inciertos", concluye Snyder-Mackler.

Referencia bibliográfica:
N. Snyder-Mackler et al. "Social determinants of health and survival in humans and other animals" Science.

lunes, 1 de junio de 2020

«adolecer» no es lo mismo que «carecer»

adolecer no es lo mismo
que carecer
 

Los verbos adolecer y carecer no tienen el mismo significado: adolecer es 'padecer' y enfermar', mientras que carecer equivale a 'no tener'. 


Uso inadecuado
  • Ese espacio se destinará a zona de recreo, que es de lo que adolece el instituto.
  • La diputada adolece de conocimientos en materia de género.
  • El sector adolece de una legislación propia.

Uso adecuado
  • Ese espacio se destinará a zona de recreo, que es de lo que carece el instituto.
  • La diputada carece de conocimientos en materia de género.
  • El sector carece de una legislación propia.

Tal y como se indica en el diccionario académico, adolecer significa 'caer enfermo o padecer alguna enfermedad habitual' y 'tener o padecer algún defecto', como se ve en los siguientes ejemplos: «El jugador adolece de migraña» y «La cinta adolece de un desequilibrio más que notable». Así, en el primero de los ejemplos mencionados se está indicando que el jugador padece jaquecas, mientras que en el segundo se está señalando que la cinta tiene el defecto de no ser equilibrada. 

Por su parte, carecer es 'tener falta o privación de algo'


De esta manera, como se señala en el Diccionario panhispánico de dudas, no es adecuado emplear adolecer con el significado de 'carecer'. Además, en esta obra se indica que frases como «El modelo adolece de falta de independencia» (en las que el verbo va seguido de la construcción de falta de) no son censurables, pero resultan más claras las siguientes: «El modelo adolece de dependencia» y «El modelo carece de independencia». Así, la construcción adolece de dependencia significa 'tiene el defecto de ser dependiente' y carece de independencia es equivalente a 'no tiene independencia'.