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lunes, 8 de junio de 2020

Confinamiento evitaron millones de muertes


Europa, SiNC / ciberpasquinero

Las llamadas "intervenciones no farmacológicas" contra la COVID-19, como confinamientos, no solo han sido un éxito a la hora de controlar la pandemia, sino que evitaron millones de muertes solo en Europa. Son las principales conclusiones de un estudio publicado este lunes en la revista Nature por los modelizadores del Imperial College de Londres (Reino Unido) a partir de datos de once países, entre ellos España.

"Los confinamientos tuvieron un efecto muy significativo e hicieron caer R0 por debajo de 1 en todos los países analizados", resumía el coautor del estudio Samir Bhatt en una rueda de prensa telefónica a la que ha tenido acceso SINC. Esto quiere decir que la transmisión del SARS-CoV-2 se redujo lo suficiente como para frenar su extensión.

Las modelizaciones utilizaron las muertes observadas en once países europeos —entre ellos, Reino Unido, España, Italia, Alemania y Bélgica— para estimar la transmisión ocurrida semanas antes, representada por el ya famoso número reproductivo básico R , que representa el número medio de casos que genera cada infectado.

En el caso de España, las muertes evitadas oscilarían entre las 360.000 y las 540.000, aunque el valor más probable estaría alrededor de las 450.000

 

Según sus resultados, unos tres millones de personas habrían muerto por COVID-19 hasta el pasado 5 de mayo en los países estudiados. En el caso de España, las muertes evitadas oscilarían entre las 360.000 y las 540.000, aunque el valor más probable estaría alrededor de las 450.000.

"Un número enorme que no tiene en cuenta el efecto del colapso de los sistemas sanitarios", según Bhatt. "Nuestro trabajo muestra que estos once países han controlado la epidemia gracias a las medidas, algo que no habría sucedido de no haberlas tomado".

Mucho camino por recorrer

El modelo también estimó que, para entonces, entre 12 y 15 millones de personas se habrían infectado. Esto, que supone una prevalencia de entre el 3 y el 4 %, cuadra con los estudios de seroprevalencia realizados. De hecho, en el caso de España, el 5,5 % calculado por los investigadores del Imperial College es muy similar al 5,2 % que reveló la segunda ronda del estudio ENE-COVID-19.

A pesar del éxito de las medidas, o más bien debido a él, los autores advierten de que todavía queda mucho camino por delante. "Estamos solo al principio de la pandemia y muy lejos de la inmunidad de grupo. Las probabilidades de que haya una segunda ola [si se vuelve al escenario inicial] son muy reales", aseguró Bhatt. Por eso, los investigadores inciden en que se debe considerar "cuidadosamente" las intervenciones necesarias para seguir manteniendo la transmisión bajo control.

"Estamos solo al principio de la pandemia y muy lejos de la inmunidad de grupo. Las probabilidades de que haya una segunda ola son muy reales", aseguró Bhatt

 

El modelo no está exento de limitaciones. En primer lugar, utiliza las muertes reportadas, cuando las cifras de excesos de muertes han mostrado en países como España que este dato no es perfecto. Para compensarlo, los investigadores aseguran que han tenido en cuenta escenarios en los que los fallecidos eran infrarreportados.

Además, el modelo asume que cada medida tuvo el mismo efecto en todos los países, cuando en realidad los confinamientos no fueron igual de efectivos en todas partes. "No podemos estimar si se podría haber mantenido un mejor equilibrio entre las medidas y la vida de la gente ni cómo, solo que las intervenciones realizadas tuvieron un alto impacto y salvaron vidas", concluye Bhatt.

Pero, ¿qué medidas son mejores?

Otro estudio publicado también ayer en Nature sí analizó la efectividad de varias de estas medidas a la hora de frenar la curva. "Quisimos medir cómo afectó cada una directamente, para que la sociedad sepa cuáles son mejores contra la pandemia", resumía el investigador de la Universidad de California en Berkeley (EE UU) y coautor del estudio, Solomon Hsiang.

Para ello los investigadores estudiaron datos de más de 1.700 intervenciones en China, Corea del Sur, Italia, Irán, Francia y Estados Unidos. Emplearon las tasas de infecciones diarias de SARS-CoV-2, las definiciones de caso y los tiempos en los que se implantaron las medidas de contención hasta el 6 de abril.

Según Hsiang, autor de un segundo estudio, el cierre de negocios, el autoaislamiento en hogares y las medidas de distanciamiento físico fueron "sumamente efectivas"

 

Los resultados mostraron que de media, sin medidas, la tasa de crecimiento de casos hubiera sido del 38 % al día, "lo que implica que los casos se habrían doblado cada dos días", en palabras de Hsiang.

Estas medidas combinadas evitaron, según los autores, 62 millones de casos confirmados. O, si tenemos en cuenta que la detección nunca es perfecta, unos 500 millones de infecciones. Por eso, Hsiang llega a la misma conclusión que sus colegas del Imperial College.

Según Hsiang, el cierre de negocios, el autoaislamiento en hogares y las medidas de distanciamiento físico —comúnmente resumidas con el término 'confinamiento'— fueron "sumamente efectivas".

Por el contrario, las restricciones a la hora de viajar tuvieron "resultados mixtos" alrededor del mundo. En cuanto al cierre de colegios, el investigador aseguró no haber encontrado "evidencias fuertes de que redujera la transmisión del virus". Aun así, advierte de que es necesario investigar más en este sentido antes de tomar cualquier decisión política.

Fuente: SINC
Derechos: Creative Commons.
 

¿Estaban preparados los centros educativos para el salto digital?

La situación anterior al confinamiento revela la carencia de formación del profesorado en TIC y apunta a que la tecnología motiva al alumnado en el proceso de aprendizaje


España, Madrimasd / ciberpasquinero

La Universidad Rey Juan Carlos (URJC) ha participado en el V Estudio sobre el uso de las TIC en la Educación de BlinkLearning. 
En la quinta edición de este informe anual se han recabado datos de en un total de 3.268 docentes de España, México, Colombia, Perú y Argentina, abarcando toda la tipología de centros y etapas educativas. 
El objetivo principal del estudio es conocer el uso de la tecnología en el aula de los países participantes: dispositivos más utilizados, principales retos y dificultades encontradas en el uso de las TIC, ventajas en el proceso de enseñanza y aprendizaje, actitud y motivación ante las TIC o el nivel de formación en estas tecnologías.
Aunque este estudio no estaba destinado a analizar las consecuencias del confinamiento generado por la COVID-19 –los datos se recogieron en octubre y noviembre de 2019- supone la antesala de la pandemia. 
Como se indica en la web de BlinkLearning, el informe "es una radiografía que muestra en qué estadio de digitalización se encontraban los centros educativos de los países encuestados en el momento de tener que pasar a la modalidad de clases online".
Las principales conclusiones que se extraen de ese estudio revelan que la tecnología motiva al alumnado porque es un recurso familiar para ellos tanto antes como durante el confinamiento. 
"Sobre todo, el uso del móvil parece ser el recurso más utilizado, no sólo para comunicarse si no también para acceder a la información y como ventana al mundo", señalan Marta Gómez, profesora e investigadora del área de Teoría e Historia de la Educación, y Jesús Paz-Albo, profesor e investigador del área de Didáctica y Organización escolar de la URJC, colaboradores ambos del estudio liderado por BlinkLearning.
El uso de las TIC supone una ventaja para los estudiantes porque les permite acceder a un mayor número de contenidos y recursos. 
El 40% de los docentes encuestados afirma que las TIC fomentan el aprendizaje autónomo. "En este sentido, profesores y alumnos, desde sus hogares, hemos tenido que aprender y desarrollar de manera autónoma conocimientos y competencia digital", subrayan los investigadores de la URJC. 
Sin embargo, este informe pone de manifiesto que la formación del profesorado en TIC era una carencia clara antes del confinamiento por la pandemia de la COVID-19. 
"Por esto, los docentes quizá hemos tenido la sensación de mayor carga de trabajo, pues a las tareas y quehaceres que generalmente tenemos que hacer, le hemos tenido que sumar el aprender a marchas forzadas a utilizar recursos y herramientas digitales, a configurar exámenes online, realizar videoclases, etc."

Retos de la educación para los próximos cursos

El V Estudio sobre el uso de las TIC en la Educación también ofrece una visión general del estado de la enseñanza en relación con aspectos como la evaluación de la actividad y calidad docente, las metodologías de aprendizaje activo más utilizadas, la percepción del trabajo docente y la motivación tanto del profesorado ante la docencia como del alumnado frente el aprendizaje.
Concretamente en España, los mayores retos a la hora de introducir la tecnología en el aula son, en este orden, la formación del profesorado, los problemas de conectividad (los encuestados manifestaron que tanto antes como ahora impedía el buen desarrollo del proceso de enseñanza y aprendizaje) y la carencia de dispositivos suficientes.
Respecto a la percepción del trabajo del docente, la gran mayoría de los participantes consideran que se sienten valorados por la sociedad, aunque no lo suficiente, y resaltan como elementos importantes para mejorar la práctica educativa, la disminución de la ratio y el trabajo en equipo con otros compañeros. 
"Tras el confinamiento por la COVID-19, sería interesante conocer si se les está valorando lo suficiente al tener que enseñar de manera remota", apuntan Marta Gómez y Jesús Paz-Albo.
La motivación del alumnado y el profesorado se considera otro de los retos para mejorar la educación a nivel general en los próximos cursos. 
Para los docentes, el principal cambio en los intereses de los estudiantes se atribuye al uso Internet, desde las redes sociales a la información en la nube, siendo el móvil el dispositivo más utilizado, invirtiéndose así la tendencia de ediciones anteriores en las que la pizarra digital y el portátil eran los más utilizados.

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jueves, 4 de junio de 2020

El aislamiento social afecta al bienestar de humanos y de otros mamíferos



Europa, Madrimasd / ciberpasquinero

El aislamiento social afecta al bienestar de humanos y de otros mamíferos
Según una revisión de estudios realizados en animales, desde monos hasta ratones, la ausencia prolongada de interacción social puede no solo perjudicar la salud mental, sino también aumentar el riesgo de mortalidad
El entorno social en cualquier momento de nuestra vida condiciona nuestras experiencias vitales y también nuestra salud. 
Esta influencia no es exclusiva del ser humano. 
En el reino animal, decenas de especies comparten la necesidad de interacción social para sobrevivir.
En un estudio publicado en la revista Science, un equipo internacional de científicos ha querido comprobar cómo afecta a la salud y al riesgo de mortalidad el distanciamiento social, y para ello ha revisado la literatura científica sobre estos factores sociales en el bienestar de otros mamíferos, desde roedores, delfines, caballos hasta primates no humanos.
"Los humanos somos animales sociales, por lo que para comprender cómo nuestros entornos sociales afectan a nuestra salud, podemos mirar a otros animales con los que compartimos una historia evolutiva", explica Noah Snyder-Mackler, autor principal del trabajo e investigador en el Centro de Evolución y Medicina de la Universidad del Estado de Arizona de EE UU.
Los investigadores decidieron centrarse en los estudios sobre animales porque la sociedad humana actual ha introducido otros factores sociales que influyen en la salud, como son el acceso a la atención médica y el cuidado de la alimentación. 
"Estas variables en realidad dificultan la identificación de si la adversidad social causa mala salud y de qué manera", añade el científico.

Cómo afecta a la salud el aislamiento

El estudio revela que las relaciones e interacciones sociales pueden alterar la fisiología animal, el riesgo de enfermedad y la esperanza de vida, y confirma que el aislamiento social está asociado con un mayor riesgo de mortalidad, como ya se había demostrado en estudios en humanos. 
De hecho, esta fue una de las razones que empujó al Reino Unido a crear en 2018 una estrategia contra la soledad.
"Sabíamos que uno de los indicadores más fuertes de todas las causas de mortalidad, incluso por encima de beber y fumar, es estar socialmente aislado", corrobora Snyder-Mackler. 
Con su estudio, el investigador demuestra que este vínculo entre el aislamiento social y la mortalidad se encuentra en todo el reino animal de manera "sorprendentemente" similar.
"Los animales que están menos conectados socialmente tienden a vivir vidas más cortas en todos los ámbitos", apunta el científico estadounidense, que junto a sus compañeros trató de entender la razón. 
"Una hipótesis es que estar conectado socialmente significa tener un entorno más predecible y menos estresante. Y sabemos que el estrés puede afectar negativamente al sistema inmunitario", recalca.
Estos resultados coinciden con las actuales medidas de distanciamiento social para evitar la propagación de contagios por SARS-CoV-2. 
"No quiero deducir que este distanciamiento social vaya a afectar drásticamente la salud y la supervivencia, pero ciertamente está afectando a la salud mental", dice el científico.
Sin embargo, los investigadores consideran que, en este caso, los efectos negativos de la cuarentena serán superados por el impacto positivo que tiene la disminución de las infecciones. 

El equipo también recomienda mantenerse conectado.

"Aunque no se pueda estar físicamente con amigos y familiares, se puede hacer virtualmente. Llame a sus abuelos, haga videollamadas a su familia, envíe mensajes a sus amigos. Estas conexiones están profundamente arraigadas en nuestra historia evolutiva y pueden protegernos de las consecuencias negativas para la salud provocadas por tiempos inciertos", concluye Snyder-Mackler.

Referencia bibliográfica:
N. Snyder-Mackler et al. "Social determinants of health and survival in humans and other animals" Science.